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Cómo llevar la barba al trabajo

Hace ya algunas décadas, el hecho de tener barba en tu lugar de trabajo se veía mal, daban la apariencia de que eras alguien deshonesto y flojo… simplemente alguien en quién no se podía confiar.

Afortunadamente con el paso del tiempo estas reglas y políticas se han relajado un poco, tanto que algunas empresas ya han implementado un código de vestimenta más casual; aún así hay algunas otras empresas y algunas profesiones que siguen sin aceptar el vello facial, sin embargo eso no significa que no puedas romper esa barrera con un poco de talacha y trabajo.

La barba siempre lo vale, recuerda eso.

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Aquí te traigo un par de trucos para negociar con tu jefe el retirar esa anticuada política “anti-barbas“.

Deja de ponerte a la defensiva

Si te pasas todo el día hostigando a tu jefe para que acepte la barba en el trabajo, no esperes los mejores resultados; lo peor que puedes hacer es insistir con el tema facial sin escuchar o poner atención a por qué se impuso esa política en primer lugar.

Ojo: Si tu eres muy defensivo al respecto, lo único que lograrás es que tu jefe esté aún más de acuerdo con la política de cero barba.

Si tu jefe te dice que las barbas le dan a los clientes una impresión poco profesional o de poca confianza, respeta su opinión, solo aléjate con una sonrisa fingida sabiendo que al menos ya has abierto esa puerta, después volveremos con mejores armas de negociación para eliminar esa política.

Comprende todos los estereotipos negativos

La mejor manera en la que podemos cambiar la manera de pensar de nuestros jefes acerca de una política anti-barba es primero entender los estereotipos que se asocian con el vello facial.

Tener la capacidad de verlo desde el punto de vista de tu patrón, te dará un mejor ángulo para entender porque quieren que todos traigan la cara sin barba.

Bien, ahora que ya entiendes estos detallitos, haz un esfuerzo para ser un empleado ideal y trata de hacer lo opuesto de lo que esperan de alguien con barba.

Por ejemplo; si el estereotipo del hombre con barba se considera como un hombre que es flojo, entonces no seas flojo, si el barbón es considerado inconfiable, sé confiable; etc.

¿Me explico?
De esta manera cuando vuelvas a mencionar el tema, ellos podrían considerarte más seriamente basado en tu intachable racha de súper empleado, en pocas palabras, rompe con los estereotipos.

Mantén una barba profesional

Ahora que ya te haz posicionado con un empleado ideal, espera una opotunidad para dejar crecer tu barba.

Esto es perfecto después de unas vacaciones largas o un tiempo fuera de la oficina debido a viajes de trabajo.

Cuando regreses a la oficina, asegúrate traer tu barba arreglada y bien recortada, de lo contrario todo este esfuerzo habrá valido para nada, llega con una barba profesional; recuerda que estamos comenzando, no te puedes alocar.

Si tu barba está bien acicalada y cepillada, pasará desapercibida por un tiempo, el tiempo suficiente para ir convenciendo poco a poco a los patrones y altos mandos de que la política anti-barba tal vez no fue tan buena idea.

Si tú le muestras a tu jefe que una barba no tiene por que ser salvaje y caótica, puede que le empiecen a prestar menos atención a ese detalle y te dejen ser el barbón que siempre quisiste ser.

Por otro lado, si llegas con una barba desaliñada como la de Hagrid, obviamente no servirá de nada todo este esfuerzo.

Hablando de tiempos cambiantes

Ahora que ya eres percibido como un empleado ideal, es tiempo de hablar con tu jefe acerca de aquellas grandes empresas cuyos miembros más importantes ¡son precisamente los enbarbados!.

Saca a la conversación a Larry Ellison de Oracle, Sergey Brin de Google y a Richard Branson de Virgin Group… y no te olvides mencionarle como esos “looks” van siendo cada vez más aceptados.

Mencionale a tu jefe que desechar esa política de anti-barbas puede poner al negocio a la vanguardia.

¿Cómo?

Pues con esto lograrían que el ambiente de trabajo sea más amigable y relajado, por ende los empleados serían más productivos… esa no te la esperabas.

El verdadero truco

Después de todo esto, ofrécele a tu jefe la oportunidad de evaluar un “periodo de prueba” para ver si mejora la productividad de la gente, con esto estás dándoles nada que perder pero todo para ganar.

Con estos tips ya estarás mejor preparado para hacer un cambio en el trabajo y dejar a esa barba crecer libre como siempre debió ser.

¿Cuál es tu opinión al respecto?
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¡Hasta otra!