El miedo a volar, a las turbulencias y cómo superarlo.

Escribo este artículo mientras voy en un viaje hacia Madrid, ya sabes matando el tiempo, y voy saliendo desde la ciudad de México y es que en realidad este es un tema que afecta a muchas personas…

Al menos a mi me afecta bastante.

Aclaro para mis fieles lectores que a pesar de que este es un blog enfocado en su mayoría al cuidado personal masculino (barbas), he decidido aprovechar el posicionamiento del blog para redactar algunos artículos que pudieran ser útiles a la población en general, basado siempre en mis experiencias y no en teorías o artículos robados.

No todo es acerca de barbas y pelos corporales mis amigos.

Ejem…

Regresando al tema del miedo a volar o del pavor que ocasionan las turbulencias dentro de un avión, creeme que por mas artículos que leas sobre esto, ninguno calmará al 100% las ansias o el temor de subirse a un avión, sin embargo espero que con lo que voy a decirte puedas calmar un poco tus miedos, e inclusive, llegar a superarlo.

Si sirve de algo te comento que soy Ingeniero Mecánico Electrónico y tengo una especialidad en Aeronáutica… trabajé en Bombardier y realicé un estudio de perfil de alas para los aviones Boeing, una de las mejores manufactureras de aviones en el mundo.

Aeroméxico es una empresa que solamente tiene aviones Boeing.

A pesar de lo anterior, el hecho de subirme a un avión sigue poniéndome los pelos de punta.

Durante algunos años estuve leyendo muchos artículos de turbulencias y accidentes aéreos… sin embargo te aseguro que NINGUNO logró calmar mis miedos ni mis ansias.

Esa es la verdad.

Lo que ponga un fulano en un artículo es muy diferente a lo que se vive y sobre todo, lo que se siente en la realidad.

Así que en esta ocasión hablaré un poco más a fondo y de una forma semi-técnica mis experiencias, con las cuales y a través de varios vuelos he logrado calmar mis ansias y un poco mis miedos.

El miedo a volar, las turbulencias y cómo superarlo.

Lo primero que hay que entender es que el miedo nunca se va.

Entender esto es vital para superar esta situación.

Cuando en el trabajo me dicen “Hey Godínez, prepárate que te vas de viaje”, inmediatamente me empieza a burbujear el estómago y el estrés empieza a tirarme los pelos de la barba… pero ¿qué hacer? la chamba es la chamba.

El primer paso es que hay que aceptar que no tenemos ni tendremos control sobre el avión ni sobre las condiciones climatológicas.

¿Cómo sería eso posible?

Y aunque suena horrible, es la verdad.

Cuando logres aceptar eso, lo demás será más sencillo.

Yo te garantizo que aún los más experimentados viajeros, se asustan un poco al momento de subir a un avión o cuando el avión se sacude un poco estando en el aire.

Te aseguro que una sacudida un poco fuerte le saca un pedo del susto hasta al más bravo de los Vikingos.

Es completamente normal, créeme que no eres ningún(a) subnormal por sentir miedo.

El miedo es lo que nos mantiene con vida, lo ha hecho desde tiempos prehistóricos.

Es nuestro instinto primitivo de supervivencia.

Entonces reiterando… el primer paso es aceptar que nunca vamos a estar en control de la situación y que sentir miedo es algo 100% normal.

A pesar de mis múltiples vuelos, aún se me suben las pelotas a la garganta hasta en las turbulencias más leves pero poco a poco lo he ido controlando y al final de esta publicación te daré mis tips para irlo calmando.

Probabilidad de que el avión se desplome

El avión tiene una probabilidad extremadamente pequeña de caerse, estamos hablando de una probabilidad del 0.0001%… casi nada.

Pero eso no nos calma ¿cierto?

Eso lo sé, estos números no le calman el miedo a nadie.

Estadísticamente, volar es la forma más segura de viajar y hacerlo desde un avión es mucho más seguro que hacerlo en un helicóptero, un automóvil o inclusive en tren.

El avión se sostiene en el aire gracias a la física, fuerzas opuestas, energía fósil, etc… no hay ninguna magia en ello.

Lo que contribuye a que el avión flote, depende en gran medida de las alas, mientras que las alas no se rompan o se desprendan brutalmente como en las películas, hay un 99.99% de probabilidades de que el avión llegue a salvo a su destino.

Para contribuir aún más a esta cuestión, te cuento que las alas de los aviones están diseñadas para soportar las turbulencias y condiciones atmosféricas más agresivas, es decir, aquellas en las que meteríamos el avión al ojo de un huracán.

En resumen, las alas no se van a romper tan fácil, a pesar de que las turbulencias den a pensar que el avión está a punto de partirse a la mitad como el Titanic.

Tendrían que aventarle un misíl o algo así… mientras eso no suceda, las alas no se romperán, esto grábatelo bien, conocer esta información ayuda en gran parte a superar el miedo a volar.

La única forma en que un avión podría recibir un impacto de algo externo es si estamos volando sobre una zona de guerra… claro que esto nunca sucede, en estas situaciones las aerolineas no ofrecen vuelos que vuelan sobre zonas de alto peligro.

Las alas se testean en cámaras de viento y se hacen diversas y muy rigurosas pruebas antes de lanzar el avión al mercado para vuelos comerciales.

Te adelanto que lo que se ve en las películas, solo es cosa de las películas, en la vida real las cosas son diferentes, comenzando porque las normas para construir aviones comerciales son de las más rigurosas en el mundo y en las películas joligudenses los aviones se caen hasta porque un pato les echó un pedo en las alas, nada realistas pero desafortunadamente eso en gran parte mete miedo a los futuros viajeros.

Piénsalo un segundo, todos los días se transportan millones de personas en avión por todo el mundo… si estas normas no fueran así de estrictas habría miles y miles de muertos diariamente al grado que no tendría ningún sentido transportarse en estas latas flotantes.

También si te sirve de algo, te comento que el avión tiene más probabilidad de accidentarse estando en la terminal del aeropuerto que en el aire.

Planes de vuelo

De la misma forma, antes de despegar, las aerolíneas trazan planes de vuelo basado en las condiciones atmosféricas actuales y siempre se selecciona la ruta más segura.

En la carrera de ingeniería me enseñaron a trazar estos planes de vuelo.

Los pilotos están preparados con conocimientos atmosféricos y están siempre listos para reconocer peligros potenciales, con esto en algunas ocasiones los pilotos desvían la aeronave para no pasar por zonas turbulentas o zonas peligrosas.

De la misma forma los aviones vienen preparados con equipo que detecta posibles peligros y avisa con buen tiempo para que los pilotos desvíen la ruta de ser necesario.

Los pilotos comerciales tienen prohibido meter el avión a zonas peligrosas o de excesiva turbulencia, aún cuando el avión esté listo para resistir estas condiciones extremas.

Seguramente habrás visto en algunos vuelos que cuentan con la pantalla para ver el vuelo en tiempo real, que no siempre el vuelo se va derecho sino que a veces hace algunas curvas y desviaciones medio extrañas.

Si el vuelo no es seguro o será muy incómodo para los usuarios, este se retrasa, se cancela o no se ofrece.

Así que la próxima vez que tu vuelo sea cancelado o se retrase, alégrate, te están salvando la vida… o te están evitando un infarto.

¿Que pasa si una turbina se detiene o se incendia?

Ha sucedido en ocasiones que una, algunas o todas las turbinas del avión se detienen a mitad de vuelo.

Sin embargo esto no es motivo para que panda el cúnico, como decía el buen Chespirito.

Primero comencemos con el hecho de que el avión podrá volar de forma normal con una sola turbina funcionando, aun cuando todas las demás hayan fallado.

Es muy poco probable que todas las turbinas se detengan, la probabilidad es muy pequeña, los aviones se revisan antes de despegar… pero si aún así llegase a suceder, el avión puede planear, esto le permite al piloto hacer un aterrizaje de emergencia en un aeropuerto cercano o hacer acuatizaje (aterrizar en el mar sano y salvo).

En mi caso particular, me siento mucho más tranquilo cuando voy volando sobre el mar que sobre tierra, un acuatizaje me da una sensación de seguridad mayor por alguna razón.

Por otro lado, a veces la turbina se incendia cuando algo le cae dentro, por ejemplo en los vuelos a Canadá es muy común que algún pato quede atrapado en una turbina mientras se va en pleno vuelo.

¿Qué son las turbulencias y porque se sienten tan horrible?

Las turbulencias son acumulaciones de aire, podemos verlo como bolsas de aire que se atraviesan al momento de los vuelos.
Podemos decir que son los baches de los aviones, asi como en las calles y carreteras de mi querido Mexico nos encontramos con defectos en el pavimento y agujeros enormes que provocan que el carro vibre de forma molesta, lo mismo sucede en los aviones.
Las turbulencias se sienten mas feo de lo que en realidad le sucede al avion.
Vamos a explicarlo mejor.
Es imposible un avion vaya siempre derecho
Que tan peligrosas son las turbulencias?