Las 10 fases de crecerte una barba

Que tal mis estimados hermanos barbudos, en esta ocasión hablaré de las 10 fases por las que atravesamos los machos cuando nos dejamos la barba, si tú ya te la has dejado me darás toda la razón al finalizar esta publicación.

Antes de comenzar.

10 fases crecerte barba viejoaikades.com

Voy a suponer que nunca te has dejado una barba completa.

En este momento eres simplemente un joven entusiasta haciendo su primer intento de dejarse una barba, o tal vez eres un caballero con sus añitos encima, alguien que después de algunos años ha decidido dejar crecer lo que su padre le heredó.

Tal vez nunca te has dejado nada más allá de un mostacho o una “chivera”… o simplemente vives bajo la interminable opresión de tu esposa, tu jefe o la cultura local.

Supondré también que estás interesado en experimentar lo que es dejarse una barba completa y al mismo tiempo deseas ver qué secretos guarda tu genética.

Te preguntarás tal vez, ¿me saldrá gruesa y completa? ¿tendrá canas? ¿tendrá huecos? ¿me saldrá pelirroja? ¿me harán burla? ¿será maravillosa o será algo que no quiero volver a ver en toda la vida?

La verdad es que, nunca contestarás estas preguntas si nunca la dejas crecer.

Crecerse una barba es algo que siempre nos llenará de dudas la primera vez, pero una vez que lo haces y resuelves tus dudas.

Una vez que atraviesas todas las fases que estoy a punto de revelarte, te convertirás en un mejor hombre, o en uno más peludo y paciente al menos…

Con esto en mente permíteme contarte lo que no te dice nadie sobre crecerse una barba.

Fase 1. ¡Vamos con todo!

En este momento tienes las expectativas al 1000%, has superado la presión cultural del afeitado, las amenazas de tu pareja de que no te volverá a besar, el miedo a fallar…

De no ser lo suficientemente hombre. ¡auch!

Estás ahora entregado 100% a dejarte esa barba completa.

¡Felicidades!

Y… ¿ahora qué?

Sorpresivamente no hay mucho que hacer por ahora más que sentarte y esperar a que crezcan esos vellos.

No los toques al menos durante un par de semanas.

No te arregles, recortes ni nada que se le parezca.

Lo que menos debes hacer en esta etapa es “arreglar tu barba”.

Calma viejo porque es muy temprano para eso, dale tiempo a esa melena para crecer y la vayas conociendo.

Créeme que has dado un salto gigantesco y es en este momento donde te pido que no te eches para atrás.

El comienzo siempre es lo más complicado.

Finalizando esta fase (después de 2 a 3 semanas) ya pareces un asqueroso y flojo vagabundo… es aquí cuando comienzas a recibir extrañas miradas de tus compañeros, familiares y amigos… no saben si estás enfermo, deprimido o simplemente te volviste perezoso.

Pero no te preocupes, es normal, bienvenido a la fase 2.

Fase 2. ¿¡Qué carajo tienes en la cara!?

Si te pareces un poco a mí, en este punto, ya tienes una barba…

Yo sé que no es precisamente lo que tenías en mente.

En realidad es una barba de mierda.

Se ve muy gruesa en la barbilla pero extremadamente delgada y parchada en las mejillas ¿cierto?

Tu bigote se empieza a engrosar pero el candado no cierra… comienzas a ver parches en la barba… simplemente se ve horrible y no puedes evitar sentirte decepcionado.

Es más, no quieres ni salir a la calle o al trabajo luciendo así…

¿Quién querría?

Tu voz interior te dice “quítate esa mierda de la cara, ríndete”

Este es el punto exacto, en tiempo y espacio, donde muchas barbas son sacrificadas.

Aquí te vuelvo a pedir, que no te rindas, debes perseverar.

La primera vez que me dejé una barba completa me decepcioné bastante, no solo me veía espantoso (más de lo que ya estoy), estaba a punto de quitarme esa cosa de la cara… cachos sin pelo, las mejillas muy expandidas… simplemente era horrible.

Lo que te puedo recomendar es que perseveres, te garantizo que las cosas mejorarán y además, esta fase se pasa muy rápido.

Hay vellos que crecen al final, les llamo los “vellos durmientes”, son esos que despiertan muy tarde pero llegan para llenar los espacios vacíos.

Los parches que tengas, serán cubiertos por los vellos circundantes en cuanto comiencen a crecer.

Solo debes aguantar un poco y superar todo lo que viene, créeme lo lograrás.

Las barbas son para hombres pacientes, no olvides eso.

En esta etapa también es cuando tienes permitido, hacer tu primer “arreglo de barba”.

Pero no exageres, no hagas recortes muy profundos, solo corta lo suficiente para lucir decente en el trabajo, recuerda que intentas dejarte la barba.

De nada sirve si “la arreglas” demasiado porque oscilarás toda tu vida entre la fase 1 y 2… y de eso no se trata esto.

Esta fase termina después de 2 o 3 meses.

Fase 3. ¡Esto pica como el demonio!

Oh sí… la fase más terrible de todas.

Bienvenido al infierno.

El viejo Lucifer en persona sentado sobre tu cara… espera… eso no sonó muy bien… ¡ja,ja,ja!

¿Creíste que lucir mal en el trabajo era la parte más horrible?

No hermano, prepárate porque esto apenas comienza.

Después de superar esta etapa, la fase 2 ya no te parecerá tan horrible.

¿Quién diría que alguna vez en la vida ibas a desear rascarte la cara?… ¡pero con una lija para madera!

Para mí esta fue una fase espantosa y lo fue aún más porque no conocía que existieran productos para barba; me picaba la cara de una manera exagerada, todo el tiempo.

La descamación es otro problema, te rascas y parece que sale caspa, es asqueroso.

La gente no te verá con buenos ojos, créeme.

Aprovecharé este espacio para comentarte que, los productos de barba no son para vernos guapos, son elementos indispensables para no sufrir cuando nos dejamos la barba… hazme caso.

En esta fase los vellos de tu barba están puntiagudos (gracias a los cortes con el rastrillo) y además ya están lo suficientemente largos para curvearse y toquetear tu piel cada vez que puedan con la pura intención de fregarnos la existencia.

Pero espera… la tortura no termina ahí.

La suciedad y el polvo se quedarán atorados en esa melena…

Oh sí… la irritación y la incomodidad han llegado.

Y si tu piel es grasosa, peor.

Barros y suciedad cubiertos por una bola de pelos encrespados y duros.

… tu dirás “¡oye, todo lo que me has dicho es horrible!

¿Quién en su sano juicio quiere dejarse la barba después de todo esto?”

La realidad es que lo bueno nunca es fácil sino cualquiera lo haría y las barbas no son para mariquitas.

Espera no te vayas, aún no termino, te tengo una buena noticia.

La solución es más sencilla (y placentera) de lo que piensas.

Es justo aquí donde entra en juego el aceite para barba.

¡Taraaaaan!

Sí nunca has escuchado de este producto, déjame te cuento.

¿Aceite? ¿para barba? Viejo Aikades, tu ya estás hablando disparates…

¿Aceite sobre la piel? me va a sacar barros y comodones… sin hablar que la barba me va a quedar toda mantecosa…

Tranquilo viejo, el aceite para barba sí existe y sí funciona.

También te aclaro que la barba no queda grasosa (si es que lo sabes usar) y no tapa los poros, hay productos acorde a cada tipo de piel.

En este punto es cuando debes comprar uno.

Para iniciarte en este vello arte te puedo recomendar el aceite Fresh de Mr. Man, no es lo que yo llamaría la máxima expresión del arte ni el mejor producto que se pueda encontrar… pero la verdad está decente, 100% natural y el aroma es agradable, es más bien un producto básico pero una vez avances con este tema ya puedo sugerirte productos de otro nivel, dignos de reyes.

También si no quieres esperar, puedes contactarme en Twitter y con gusto puedo recomendarte algunas marcas y dónde las puedes conseguir.

Bueno continuemos porque la publicación es larga.

La combinación de aceites que incluyen estos productos ayudan a suavizar el vello, hidratar tu cara, minimizar la descamación y generalmente promover un ambiente saludable para tu barba.

En alguna ocasión un lector me preguntó:

“Oye Aikades,

¿para qué demonios quiero que mi barba quede suavecita?

¿no es medio afeminado eso?“

Mi respuesta fue No.

La verdadera razón de suavizar la barba es para que no pique al momento de tocar otras partes de tu piel como por ejemplo el cuello, además créeme cuando te digo que a tu pareja le encantará una barba suave en lugar de una barba áspera y con aspecto de estropajo.

El aceite de barba también te ayudará a disminuir la picazón, no es magia, tampoco esperes que la elimine totalmente pero sí es una gran ayuda.

Si quieres experimentar para que me creas, entonces deja tu barba crecer sin ponerle nada por una semana o dos.

Te garantizo que serán las semanas más horribles de tu existencia.

Una vez que hayas llegado al límite de la desesperación comienza a agregar aceite, la diferencia la notarás al instante.

Existe también un producto que es más bien una crema y está diseñada para la barba, tiene un fresco aroma a limón y calma la irritación de la cara muy bien, lo puedes conseguir acá.

Otra cosa que también te va a ayudar monstruosamente a calmar la picazón es usar un beard wash (champú para barba) porque ayudará a retirar la piel muerta que se desprende cuando el vello comienza a crecer.

¿Champú para barba? Aikades en serio te pasas, a cada rato te inventas productos nuevos.

Pero no es ningún invento, esto existe desde hace ya algún tiempo.

Un beard wash que en lo particular me encanta es el de Bluebeards Original y por suerte lo puedes conseguir acá.

Te recomiendo leer: ¿Qué es un beard wash?

Cuando usas jabón en la cara, ¿te ha pasado que te queda la sensación de extrema resequedad?¿como si fuera de cartón?

Eso hermano, es resequedad y encima de eso, tu barba al crecer, reseca aún más tu cara porque extrae el cebo natural que produce tu cuerpo, y entre más larga más resequedad.

Por eso te pica cuando crece, por eso tienes descamación.

¡Ooohhhh!

Usando beard wash eliminamos gran parte de la descamación.

Un beard wash es más noble con la piel del rostro, un beard wash no debería resecarte la cara, por el contrario, en lugar de retirar el cebo de la cara, trabaja con el para limpiar.

Suena raro pero es verdad.

Te recomiendo leer Beard Wash – Las 5 Cosas Que Debes Saber.

De verdad te cambian la vida, literalmente no vuelves a sufrir con la barba después de usar beard wash y un aceite.

Esperando que me hagas caso, sé bienvenido a la fase 4.

Fase 4. Sí, es intencional.

Es oficial.

Estás creciéndote una barba y todos lo saben.

Ya no es un simple capricho y esa barba cada vez luce mejor.

Estás encaminado hacia la grandeza.

En este momento puedes darte unas buenas palmaditas en la espalda, es un momento de felicidad.

Ya estás conociendo tus genes, los cuales son los únicos responsables de determinar tu barba y su longitud.

Ya puedes aventarle todos los productos milagrosos a esa barba, puedes usar aceites, bálsamos, sueros, tónicos o mantecas de la genial compañía que desees.

Ninguno de estos productos rellenará parches.

Repito, son tus genes los que determinarán color, espesor, longitud y la “asombrosidad” de tu barba.

Existen productos para rellenar los parches pero ya no son productos naturales, ya estamos hablando de sustancias químicas como el minoxidil, si te interesa puedo recomendarte el que fabrica Man Harbor en México, puedes contactarlos en su sitio web o llamando a la barbería.

Sin embargo muchas veces no es necesario rellenar esos parches, créeme, la gente no se la pasa escudriñando tu barba para ver tus defectos en ella.

Tu barba es tu huella digital, es única y deberías estar orgulloso de tener la habilidad de poder crecerte una.

Recuerda que hay muchos pobres lampiños en el mundo deseando una barba y tú puedes crecerte una.

Valora esa barba, macho.

Fase 5. Oh sí… soy un rudote.

Alrededor del cuarto mes, las cosas comienzan a cambiar para bien.

Tu barba ya está más completa y los vellos más largos comienzan a cubrir esos parches.

Tu bigote ya está alcanzando esa apariencia de macho mexicano.

Tus compañeros de trabajo comienzan a alabar esa barba, la gente que pasa por la calle se te queda viendo con ojos de magnificencia.

Tu barba es un símbolo de hombría, de libertad y ya la usas orgulloso.

Cuando alcancé este punto me sentí un verdadero macho alfa, lo admito.

Esa barba cambió todo ¿no? adiós a esa cara de bebé, adiós a tu apariencia de niño frágil, eres un hombre ahora.

Te echaste 10 años encima pero valen la pena.

Ya te ves más agresivo y mucho más llamativo.

Una vez que alcancé esta fase, la gente comenzó a ser más amable conmigo.

Aquí es donde comienzas a recibir más respeto, más saludos, más sonrisas.

Aquí es donde comienzas a valorar esos pelos, amigo mío.

Ha valido la pena tener paciencia ¿no?

Te lo dije.

Fase 6. Un obstáculo más…

 

Lo sé, lo sé… todo parecía que ya iba marchando sobre ruedas pero es como dicen, si fuera fácil todo el mundo lo haría.

Sin embargo puedo decirte que si verdaderamente has alcanzado esta fase, entonces, estoy orgulloso de ti macho, has llegado a un punto que muy pocos alcanzan y sobre todo, que muy pocos valoran porque no saben lo que cuesta llegar hasta aquí.

Bienvenido a la fase de “la primera visita al barbero”.

En esta etapa, créeme que no quieres una barba hipster o una barba de amish, quieres una barba cool y para diferenciarte de ellos debes ir a un buen barbero.

¿Dónde está la dificultad?

Está en la decisión de escoger cómo la arreglaran, obviamente no quieres que te arruinen lo que te ha costado tanto sufrimiento y esfuerzo… ¡son casi 6 meses de tu vida!

Además ir al barbero (con uno bueno) es realmente un deleite, literalmente te consienten así que solo siéntante y déjate consentir.

Otra parte buena es que aquí también puedes escoger ese estilo que te definirá durante algún tiempo, puedes aprovechar para afeitarte la cabeza y comprar una moto, eres un hombre ahora y debes mostrárselo al mundo.

Fase 7. ¡El pavoreal!

¿En serio te rapaste? ¡ja,ja,ja,ja,ja!

Bueno, tranquilo, solo era una fase.

Al llegar a la séptima etapa, ya no te sentirás un rudote, ahora eres todo un narciso.

Sí amigo.

Te sentirás Dios.

Ahora tratarás de presumir esa melena, porque siendo honestos, es asombrosa macho.

En esta etapa ya tienes bien definida su forma y su extensión, mientras irradia toda su gloria.

Aquí es dónde comienzas a recoger los frutos de tu cosecha, todo mundo te envidia, todos quisieran esa barba (pero no quieren pasar por las fases como tú lo hiciste).

Así es como debe ser el retiro, los años dorados, gloria, admiración y respeto.

Pero como en todo, nada es 100% miel sobre hojuelas.

Tener una barba larga tiene sus complicaciones… la comida es una de ellas.

Te darás cuenta de cuanta comida y boronas quedan atrapadas en esa melena, los pelos del bigote se meterán a tu boca cada vez que puedan, los morderás y te los jalarás en incontables ocasiones.

Literalmente tendrás comidas de pelos y contrariamente a lo que sugiere la expresión, no será algo agradable.

Las boronas son cosa seria, son un verdadero dolor de trasero.

Comer un hot-dog o una hamburguesa no volverán a ser lo mismo, los tacos…

Dios es lo que más extraño ¡ja,ja,ja!

Aquí es donde decides rebajar tu barba un poco o continuar hacia un estado de gloria aún mayor.

Si decides continuar vas a requerir de un buen peine, yo te recomiendo que sea de cerdas abiertas y de preferencia que sea de madera, te ayudará a sacudir esa barba y además te ayudará a peinarla.

El mejor que he encontrado es el de beardbrand, lo puedes conseguir en su sitio web y hacen envíos a todo el mundo, créeme, vale la pena, además está hecho de un plástico de excelente calidad, te durará toda la vida y más.

¿Porqué peine y no cepillo?

Bueno, en esta publicación hablo a profundidad del tema pero por lo mientras te cuento que los peines son mejores para los latinos porque nuestras barbas no son tan espesas.

Estás en un punto crucial, rebajarla o continuar ¿qué será?

Fase 8. Considerando afeitarte

En mi caso muy particular, disfruto más el arte de crecer mi barba nuevamente en lugar de andar de narciso.

En esta fase es muy probable que estés un poco cansado de tu barba, es normal, créeme y no tienes porque sentirte mal.

Quizá te atacarán en internet con memes diciendo que eres una mujer por afeitarte y cosas similares; obviamente es puro cotorreo, aunque también puede encontrarse cierto placer en el afeitado… si es que usas buenos productos, claro.

Una de las buenas cosas de tener este blog es que con la excusa de probar diferentes productos para poder ofrecerles a ustedes reseñas y productos de calidad, debo estar manipulando mi barba de diferentes formas, debo rebajarla, recortarla, afeitarla… ¡de todo! y de esta manera nunca me aburro.

Como mencioné antes, disfruto bastante el crecer nuevamente mi barba, es prácticamente la única razón para afeitarme o rebajarla.

Lo bueno de tener barba es que siempre regresa y puedes hacer con ella lo que te plazca.

Así que, si llegas a este punto y decides afeitarla, yo te sugeriría reconsiderar un poco esta parte, yo más bien te recomendaría rebajarla o hacerle un estilo diferente primero antes de matarla completamente y tener que pasar otros 8 meses dejándola crecer si te llegas a arrepentir.

Aunque si la llegas a afeitar completa, ojalá que sea por el placer de volverla a crecer y no por la presión popular de que deberías afeitarte… por algo nos sale barba, es algo natural y genial porque para empezar, no todos pueden crecerse una.

Hay quienes se entregan totalmente a dejarse crecer la barba hasta hacerse viejos y feos, pero hay otros que nos aburrimos fácilmente y cualquiera que elijas está bien.

Fase 9. La fiesta del afeitado

Si en verdad ya decidiste afeitarla, entonces dale una buena fiesta de despedida a esa melena.

Hazle cortes divertidos o ridículos, tómate todas las fotos posibles y disfruta de ese momento ya que no volverás a ver esa barba en algunos meses.

La siguiente y última fase es ¡alerta de spoiler!

Una a la que quizá no quieras llegar.

Fase 10. Me afeité… ahí viene la depresión.

¿Y quién no se deprimiría?

Estamos hablando de meses de esfuerzo para simplemente asesinar sin escrúpulos a esa fantástica melena que te hacía tan atractivo…

¿¡Pero qué has hecho!?

Vamos, no te engañes, no estas mejor sin ella.

No hay manera.

Lo peor es que al mirarte al espejo estás mucho más feo de lo que recordabas.

¿De dónde salió esa papada? ¿y esos cachetes?

¡Carajo!

¿En serio tenias esos pliegues en tu rostro?

¿En serio se me salían tanto los vellos de la nariz?

Parecen escobillas para limpiar chimeneas.

¿Pero que es esoooo!? Ah, es solo tu barbilla.

Es hora de comprar pañuelos para echarse llorar y quizá unas bolsas de papel para cubrirte el rostro.

¿Cómo vas a salir así? ¿De verdad irás a trabajar?

La has cagado monumentalmente, pero no te preocupes, la barba volverá a crecer.

Esta fase de depresión pasará y como dice el champú… “Enjuage y repita”.

Y tú, ¿en que fase te encuentras?

Déjamelo saber en los comentarios y nos leemos en otra ocasión.

¡Déjala crecer!