La sátira de Juliano

En el siglo II, llega el emperador Adriano que, debido a sus desfiguros faciales, dejó crecer su barba para cubrir sus manchas y cicatrices. Sus decendientes siguieron su ejemplo como Juliano el apóstata apodado Capella (cabra) durante su estadía en la imberbe Antioquía.

Para vengarse, redactó una sátira llamada Misopogon, “El enemigo de la barba”: a modo de autoretrato.

¡Disfruten!

“Empecemos por el rostro. La naturaleza, debo admitir, no me lo había dado ni demasiado bello, ni agradable, ni seductor, y yo, con un humor salvaje y caprichoso, le he agregado esta enorme barba, para castigar a la naturaleza por no haberme hecho más lindo. Dejo correr por allí a los piojos, como bestias en una selva: no tengo libertad para comer ávidamente ni beber con la boca bien abierta: es necesario que tenga cuidado de no tragar, sin querer, mis pelos con mi pan”

— JULIANOsatira-juliano-misopogon